viernes, 24 de febrero de 2012

¿Comienza un cambio en la enseñanza de Economía?

Compartimos una nueva nota aparecida en Página 12 recientemente, respecto de los cambios en la academia económica y cómo impactan sobre la oferta de cursos y temáticas abordadas en las Universidades Nacionales. Opinan en ella varios/as colegas que participan activamente del espacio de las Jornadas de Economía Crítica.

Como siempre, aquí pueden encontrar los vínculos a numerosos artículos aparecidos con anterioridad respecto de la enseñanza de la Economía en las Universidades Nacionales.


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Por Javier Lewkowicz
El pensamiento económico dominante está siendo cuestionado en todo el mundo a partir de las falencias que presentó para anticipar la actual crisis internacional y la falta de respuesta que evidencia para construir una salida. En las universidades, la enseñanza de Economía, en general apoyada en estos fundamentos, que en lo político tienen su expresión en el modelo neoliberal, no escapa a tales críticas. Con esa lógica se desató un conflicto en la Universidad de Harvard, cuando un grupo de estudiantes de economía se retiró en bloque en el medio de una cursada, en protesta por el enfoque de la cátedra. En Argentina también han crecido ese tipo de controversias. Universidades nacionales relativamente nuevas, muchas de ellas ubicadas en el Gran Buenos Aires, han sido más permeables a la incorporación de escuelas de pensamiento críticas. En casas de estudio con mayor tradición, como la Universidad de Buenos Aires, La Plata o Córdoba, el pensamiento único resiste más.
En Introducción a la economía postkeynesiana, el canadiense Marc Lavoie marca una serie de diferencias de fondo entre el pensamiento ortodoxo, que representa la escuela neoclásica, y el heterodoxo. Explica que la ortodoxia no busca explicar el funcionamiento real de los fenómenos económicos, sino crear herramientas para poder predecirlos. Sucede que en realidad tampoco los termina prediciendo, con lo cual las teorías, que son sólo instrumentos, funcionan como explicaciones en muchos casos absurdas de la dinámica económica. Los neoclásicos centran su estudio sobre el individuo, en un mundo sin conflictos sociales. De hecho, ni siquiera existen las clases sociales o las relaciones de poder. La economía ortodoxa, que se autopostula como verdad científica y apolítica, dice que los mercados en el largo plazo se autorregulan para llegar a un equilibrio eficiente. Los heterodoxos, en cambio, indican que la intervención estatal es imprescindible.
En tiempos de extrema volatilidad y recesión en países desarrollados con modelos políticos neoliberales y, por el contrario, crecimiento en países de la periferia con proyectos económicos que escapan a las recetas del establish-ment, la ortodoxia quedó descolocada. “En respuesta a la crisis, la profesión presenta un lamentable espectáculo de una ignorancia innecesaria que ni siquiera se reconoce a sí misma como ignorancia. Amargos debates resurgieron sobre temas que estaban resueltos muchas décadas antes. Los economistas han fallado en cumplir su función social”, analizó en un reciente artículo llamado “La profesión y la crisis”, el Premio Nobel Paul Krugman, quien ha tomado especial relevancia por sus críticas al pensamiento dominante. En la misma línea, Aldo Ferrer indicó a Cash que “hay una inquietud generalizada en relación con el replanteo de las carreras de Economía, a partir de la incapacidad que evidencia la profesión. Incluso a nivel internacional, se está generando fuerte rechazo a las ideas neoclásicas”.

Alumnos


Según datos que el Ministerio de Educación brindó a Cash, en 2009 había 16.928 alumnos en las carreras de Economía en todo el país. Ese año se inscribieron 4007 y egresaron 1059, de los cuales algo menos de una tercera parte (303) lo hicieron de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (FCE-UBA), cuyo plan de estudios es fruto de una serie de transformaciones ocurridas desde fines de los ‘70. La última modificación fue introducida en 1997.
“La teoría neoclásica hoy no es un bloque homogéneo. Hay campos de la macroeconomía que sí están bajo serio cuestionamiento, porque hay muy poco espacio para que el Estado intervenga, y esas teorías no pueden explicar la actual crisis. De todas formas, no podemos decir ‘todo se va al diablo’”, señaló a este suplemento Andrés López, director de la carrera de la Economía en la FCE-UBA. “Para mejorar la oferta de cursos se está estudiando ampliar el abanico de materias optativas, porque no todo el mundo tiene los mismos intereses”, agregó.
Para Alberto Muller, profesor de Organización Industrial y Cuentas Nacionales en la FCE-UBA e integrante del Plan Fénix, “el plan de estudios le da un rol central a la teoría neoclásica, y en materias posteriores se abre hacia otros enfoques, aunque desde un punto de vista subordinado”. Guillermo Gigliani, docente titular de Dinero Crédito y Bancos y secretario general de AGD en Económicas, advierte que “antes de 1976 la teoría neoclásica era dominante en la facultad, pero no exclusiva. Actualmente entre los macroeconomistas de la facultad hay diversas escalas de adhesión a la teoría neoclásica, pero todos son reacios a las escuelas críticas”. En cuanto al estudio de la realidad nacional, en Enseñanza y ensañamiento del neoliberalismo en la FCE-UBA, Andrés Asiain, Rodrigo López y Nicolás Zeolla advierten que “el egresado de la carrera carece de elementos para comprender el funcionamiento de la economía argentina, ámbito donde debería desarrollar su profesión un egresado de una universidad pública”.
Agustín D’Attellis, economista de la Gran Makro, advierte que “en las universidades más tradicionales los cambios cuestan mucho. Las nuevas instituciones son más permeables”. Dentro de ese segundo grupo, Alan Cibils, director de la carrera de Economía Política de la Universidad Nacional de General Sarmiento, explica que en esa institución “se vuelve a las raíces de la enseñanza de la economía, más amplias que el pensamiento único”. Miguel Giudicatti, vicedirector del Departamento de Economía y Administración de la Universidad Nacional de Quilmes, indica que “si bien aquí se utilizan manuales neoclásicos, se plantea en todo momento la contradicción con la heterodoxia”. Demian Panigo, director de investigaciones de la Universidad Nacional de Moreno, sostiene que “el eje de todas las materias es la pluralidad, porque en economía, como en cualquier ciencia social, no hay una única verdad. Igualmente, predomina el estructuralismo latinoamericano y la visión poskeynesiana”

miércoles, 22 de febrero de 2012

Ante la situación del CONICET – Apoyamos el pliego de reivindicaciones de Jóvenes Científicos Precarizados


  Ante los sucesos de público conocimiento en relación al restringido otorgamiento de Becas Tipo I, Becas Post-Doctorales e ingreso a la Carrera de Investigación Científica de CONICET, desde el espacio de las Jornadas de Economía Crítica queremos expresar nuestra adhesión y apoyo a los reclamos que están realizando de manera conjunta Jóvenes Científicos Precarizados (JCP), ATE-CONICET y AGD-UBA.
  Además de adherir al reclamo gremial por la preocupante situación de 1600 investigadores e investigadoras, queremos manifestar apoyo a las reivindicaciones históricas de JCP: que la "investigación y producción de conocimientos" constituye un trabajo y como tal debe ser reconocida. Esto implica garantizar a los/as investigadores/as la totalidad de los derechos laborales (entre ellos: aguinaldo, vacaciones, licencias por maternidad, aportes jubilatorios, obra social). Acompañamos a JCP en la búsqueda de un régimen laboral que contemple estos derechos para  todos/as los/las investigadores/as. Asimismo, repudiamos cualquier tipo de discriminación etaria, ideológica y de género en el otorgamiento de becas e ingreso a carrera.
  Por otra parte, todo criterio de selección y lista de méritos debe ser de público conocimiento. No debemos olvidar que las convocatorias son de carácter público, realizada por un organismo con las mismas características, cuyos fondos a otorgar también son públicos.
  Desde el espacio de las Jornadas de Economía Crítica apuntamos a una permanente reflexión sobre los propósitos tanto del Sistema Educativo como del de Ciencia y Técnica. En este sentido, afirmamos que los mismos deben orientarse a la búsqueda de una sociedad equitativa en todo sentido y apuntar a generar un proyecto emancipador de la sociedad. Por esto último, expresamos nuestra preocupación por las manifestaciones del Ministro de Ciencia y Técnica, Lino Barañao, sobre la necesidad de orientar los recursos del sistema de Ciencia y Técnica en Argentina, de manera tal que su principal beneficiario sea el "sector privado".
  Esperamos que nuestra adhesión y reflexiones junto a muchas otras sirvan para recapacitar sobre la situación actual y revertir estas tendencias.
  Para conocer las declaraciones oficiales de quienes están motorizando estos reclamos te invitamos a visitar sus portales de Internet:
* Jóvenes Científicos Precarizados: www.precarizados.com.ar
* AGD-UBA: www.agduba.org.ar

Jornadas de Economía Crítica
Escuela de Economía Política UNLP (EEP-UNLP) / Escuela de Economía Política UBA (EsEP-UBA) / Regional Bahía Blanca (UNS) / Red de Estudios de Economía Política Rosario (UNR) / Regional Córdoba (UNC) / Escuela de Pensamiento Crítico (EPeC-UNQ) / Grupo de Economía Crítica de la Universidad Nacional de Lanús (GEC-UNLa)